“Nunca dijo su verdadero nombre,
pues siempre la conocimos con el trabalenguas germánico que le inventaron los
estudiantes latinos de Viena: Frau Frida. Apenas me la habían presentado cuando
incurrí en la impertinencia feliz de preguntarle como había hecho para
implantarse de tal modo en aquel mundo tan distante y distinto de sus riscos de
vientos del Quinquío y ella me contesto con un golpe:- Me alquilo para soñar.”-
Gabriel. G Márquez.
“Nuestros ensueños (cuando se
desarrollan hasta el final) son enlaces simbólicos de escenas e imágenes, muy
distintos a una narración literaria.
Modifican los acontecimientos,
las circunstancias y las esperanzas de nuestra vida, con tal audacia y
previsión poética que siempre nos asombran cuando los recordamos por la mañana.
Derrochamos demasiado nuestro sentido artístico durante el sueño y por eso
sentimos que nos falta cuando estamos despiertos.” Friedrich Nietzsche.
A toda época le corresponde un
encuadre de referencia que actúa como la luz que orienta el pensamiento, que
determina los conceptos e interpretaciones del mundo. Estos encuadres distintos
nos dibujan un mapa y una manera de acercarnos a comprender como evoluciona la
historia del pensamiento y a través de este como pensamos la historia para enseñar y para aprender.
Estos mapas confeccionados en
diferentes épocas suelen ser a mi entender, la condición que permitió y permite
establecer los recortes de época, que han hecho los historiadores e
investigadores y hacemos hoy otros historiadores e investigadores. Con ellos (los
recortes), tratamos de comenzar una comprensión de la historia y de las ideas
de cada época.
Dice el resumen de Lamoneda
Huerta “Este trabajo presenta una reflexión, sobre lo que ha sido la enseñanza
de historia, a partir del positivismo y la necesidad de reformar el tipo de
docencia que la avala, proponiendo ciertos cambios sustentados en algunas
teorías didácticas Europeas contemporáneas.”
En principio yo estoy de acuerdo
con parte de este resumen, por ejemplo en lo referente a como ha sido la
enseñanza de historia en el pasado a partir del positivismo y la necesidad de
reformar el tipo de docencia que avala el mismo, donde no estoy de acuerdo es
en la propuesta de hacer ciertos cambios basados en teorías didácticas europeas
contemporáneas.
Me parece a mí que volver por enésima
vez a intentar cambios y volvernos a basar en teorías didácticas europeas, es
por lo menos un atraso en la construcción de un propio pensamiento latinoamericano.
Ya en época de la enseñanza
expositiva y repetitiva hemos detectado problemas y esas didácticas también
eran importadas de los centros educativos hegemónicos europeos, pasamos ochenta
años sin ningún tipo de mejora en cuanto a hacer nuestros propios recortes con
nuestra propia mirada latinoamericanista. De hecho estoy convencido que yo no
puedo analizar profundamente hechos historiográficos que suceden o han sucedido
en una región europea, ya que me va a costar pensar ese análisis desde un
pensamiento autóctono de construcción de muchos años que desconozco, como así
tampoco creo, que un historiador Europeo o foráneo a Latinoamérica pueda hacer
lo mismo, pues le faltara esa idiosincrasia autóctona y sin ella por lo menos a
mi entender le será dificultoso tener una apreciación íntima de los hechos que
se quiera esclarecer o investigar, si
podemos ver un punto de vista distinto con
el aval de nuestros pensamientos arraigados en las costumbres, cultura y ritos
de nuestras propias geografías, tanto Europea como Americana. Por esto
principalmente reniego de tomar formulas europeas para cambiar la manera de
enseñar historia en América.
Digo esto sustentándolo en lo
escrito en los primeros párrafos donde claramente explico cuáles son los encuadres de
referencia que orientan el pensamiento, el pensamiento en su construcción esta
muchas veces atravesado por situaciones de poder, de egocentrismo, de odios y
de avasallamientos culturales, entonces claramente me parece que mi posición
debe ser distante de aceptar técnicas o teorías didácticas europeas.
Si estoy de acuerdo en que en la
etapa adolescente hay una transición hacia formas más maduras de pensar y si
estoy de acuerdo, con que hay dificultades en esta etapa de los estudiantes en
comprender los conceptos de tiempo y espacio y la traba que ello crea.
Creo acertado por parte de la
autora el diagnóstico de dificultad que tienen los estudiantes en aprehender
conceptos, nociones sociales, ideologías etc., y también veo el desinterés por
parte de los estudiantes en cuanto a los contenidos de los programas, pero a
diferencia de Huerta, yo voy a dar un ejemplo de como contrarrestar esto, por
ejemplo: con el compromiso del profesor, con la creatividad del profesor, con
el muestreo continuo y diario de reconocer situaciones en la antigüedad y en la actualidad, por ejemplo:
En la época de la revolución industrial, un estado, en este caso Inglaterra, intervenía
directamente facilitando créditos o rebajas de impuestos a los empresarios
innovadores, esto traído al presente, es lo mismo que hoy el gobierno Argentino
hace, con los subsidios a la energía a las empresas que exportan, ese ir y vuelta
en el tiempo hace la comprensión de los estudiantes, otro ejemplo: en pleno
auge del colonialismo España llevaba oro y plata de América a la península,
pero en cambio de mejorar la calidad de vida de la sociedad española o de
invertir en investigaciones de nuevas tecnologías, todas esas divisas, la malgastaban
las clases hegemónicas, la corte , comprando artículos caros y suntuosos en
Flandes, por lo tanto las divisas como entraban se iban, se perdían, a
diferencia de Inglaterra que invertía su capital venido de las colonias en
investigar y buscar nuevos recursos , de allí que encontraron el carbón y el
hierro y así siguieron acumulando capital pues la balanza comercial, siguió
favoreciéndolos. A esto se lo llama hoy en día invertir en la ciencia, en la
educación, sustitución de importaciones, palabras tan conocidas en nuestros
días en Latinoamérica. Estos modos de bajar o mostrar la información y
constatarla con las situaciones políticas, sociales y económicas diarias, son
las que los estudiantes pueden comprender y a partir de ello pensar en una
sociedad actual más justa.
En otro orden de cosas y
continuando con el ensayo, tampoco estoy
de acuerdo en que faltan recursos y materiales, me pregunto ¿con que mirada se
ve esto? Muchas veces los recursos que decimos que faltan, se produce porque se
hizo una mala programación de cuáles son los recursos que se necesitan y vuelvo
aquí a poner un ejemplo, a los colegios de la provincia de Bs As. anualmente se
mandan enormes cantidades de libros desde el ministerio de educación de la
nación, esos libros nadie los pidió, pero se hacen, y están ahí, cientos de
pesos gastados que después porque nadie los pidió o porque los directivos no
saben qué hacer con ellos o porque nadie los quiere leer para saber sobre que
tratan, quedan allí abandonados hasta que terminan yendo a la basura. La
cuestión que allí están, soy uno de los estudiantes que pregunta en las
escuelas si hay libros y me los han entregado sin problemas y hay pilas en la
dirección, en las bibliotecas, ejemplo: ensayo sobre Malvinas en la Universidad
(2012), Proyecto Construir el Futuro Cs Sociales 4to (2012), Estado, ciudadanía
y conflictos (2011), Formación Ética, acción y libertad en la sociedad actual
2013, Formación Ética, debate e implementación en la escuela 2013, Alternativas
de la Educación Moral 2013, Formación Ética, criterios didácticos y propuestas
de enseñanza 2013, Derechos Humanos en la Educación 2013, Ciencias Sociales Los
libros de 6to 2013, Ciencias sociales de 6to dinámica 2012, Construyendo la
memoria colectiva 2014, etc., etc. Estos libros los conseguí gratuitamente en
escuelas de mi barrio, había pilas, que a fin de año se venden como papel sin usar,
me parece que aquí hay negligencia de quien los entrega, de quien los hace y de
quien no los pide pero que tampoco los distribuye. Para que están los libros
sino para leer, reflexionar, criticar, por eso me parece que también hay graves
problemas en los estamentos de quienes deben por lo menos interiorizarse en
estas cosas. De cualquier manera si los profesores fueran más comprometidos
debería suceder esto por ejemplo, una visita al museo, es un recurso y quizás
cueste menos que tirar cientos de libros que no se usaron pero nadie habla de
los museos, es un recurso barato y seguramente bien organizado algo
apasionante, investigativo algo donde podamos ver fuentes directas, primarias,
donde se palpa la historia. Por eso digo lo de los profesores creativos, en tres
años en un profesorado de historia y Cs sociales jamás he ido a un museo con
algún profesor. Los museos son espacios para ejercer ciudadanía. Educar a los
estudiantes como visitantes es ayudarlos a interactuar con el patrimonio y
poner en acto el derecho a vivir ese ámbito como propio. También y de esto se
trata, habilitar la conexión con voces pasadas y presentes, para poder pensarse
con libertad e imaginar y explorar futuros deseados.
La riqueza del trabajo en museos
puede abordarse desde un área de contenidos, desde un trabajo integrado de
diferentes áreas o desde una propuesta que involucre a toda la institución. En
este caso hago la critica a todos los autores porque ninguno hablo sobre los
museos, el museo tiene el pasado detenido donde podemos abordarlo,
reflexionarlo y transformarlo con nuevas miradas. Esto creo le corresponde al diseño,
a los programas pero por sobre todo a los profesores.
La educación ha asumido
diferentes formas según los fines. En diferentes sistemas educativos
organizados en el trascurso de la historia aparecen diferentes formas de
persuasión, modalidades de adoctrinamiento, con frecuencia el logro de los
fines ha primado sobre la ética de los medios pedagógicos, cuando esto pasa es
porque una ideología de la eficacia privilegia los resultados sobre la libertad
del sujeto. Dice Camilloni A. “Si creyéramos que toda forma de influencia sobre
las personas, independientemente de las posibilidades que ellos otorguen al
despliegue de disposiciones personales y del respeto a su libertad, pueden ser
consideradas modalidades legitimas de educación, entonces podríamos afirmar que
la didáctica no es necesaria”.
“Las tradiciones parecen haber
logrado consagrar en la actualidad, la necesidad de que ciertos contenidos sean
aprendidos en instituciones escolares, en edades determinadas por lo que se
podría pensar que los componentes fundamentales de los programas de formación
en uso pueden sostenerse en el tiempo. Si pensáramos que las cuestiones básicas
ya han sido resueltas y que no es imprescindible someter a crítica constante
los principios teóricos y prácticos que los sustentan, entonces la didáctica no seria necesaria”.
Aquí hago hincapié en estos
postulados de Alicia Camilloni, porque me parece que como profesores debemos
valorar la herramienta museos y presentarlos como eso, una herramienta más,
pero con un poder de curiosidad y pasión hacia la investigación, donde los
estudiantes pueden vivenciar las problemáticas de las diferentes etapas
históricas, donde pueden libremente acercarse a fuentes primarias donde
encontraran la manera de interactuar entre pasado y presente.
Es aquí donde me parece que el
profesor de historia no debe y no puede quedarse solamente en ser profesor de
historia como materia, como asignatura que únicamente abarque hechos
históricos, me parece que el profesor de historia debe amalgamar Filosofía,
Arte, Geografía, Historia, Sociología y no quedarse en el simple hecho
militarista, sobre tal o cual batalla. La Historia ocurre en una geografía, en
un territorio, la geografía tiene un paisaje con montañas y llanuras y en esas
montañas y llanuras hay personas, hombres y mujeres, animales y árboles que les
dan contexto a una sociedad. No debemos separar las materias y menos apartar un objeto de su entorno,
aislar un objeto con respecto al observador que lo observa es reducir la mirada
es querer evitar lo complejo, lo problemático y la historia es compleja,
problemática y eso es lo interesante. Una foto en la Alemania de postguerra
mostraba una fila de judíos deportados, caminando en hilera en una acera de dos
en dos con sus pocas cosas en las manos, vigilados por la SS alemana, durante
cuarenta años esta foto se vio en miles de diarios y manuales escolares del
mundo, siempre fue la misma foto. Hace unos pocos años, no más de cinco, la
foto se pudo ver sin recorte, se amplió con todo su entorno, entonces se vio
que aparte de los Judíos caminando contra la pared y las SS vigilándolos, había
en la calle y en la vereda de enfrente cientos de vecino, ciudadanos alemanes
apoyando la medida de expulsión y en algunos casos sin actuar, solo mirando a
quienes hasta esa noche (noche de los cristales rotos) habían sido sus vecinos,
quizás sus amigo o parientes. La foto ampliada mostró otra realidad que se
ocultó cuarenta años. ¿que fue realmente lo que llevo a vecinos a expulsar a
otros vecinos?, hay ahí otra mirada, el pueblo alemán fue cómplice de la locura
Hitleriana.
Esta foto sin recorte estuvo en
los museos a pocos años de terminar la guerra, quiero decir con esto que si no
vamos a los museos y no vemos todo desde una óptica más amplia, desde las
fuentes primarias nos perdemos la crítica y por sobre todo, nos perdemos la
reflexión.
Podemos construir miradores y
desde las alturas podemos contemplar lo que ocurre. Podemos establecer puntos
de vista limitados y frágiles. El conocimiento sociológico, antropológico,
histórico o cualquier otro deben buscar un punto de vista, es un requisito
absoluto que diferencia el modo de pensamiento simple, que piensa que el
pensamiento es reflejo, con el modo de conocimiento complejo que es auto
observable y crítico del observador sobre sí mismo. Esto es lo que yo propongo,
un pensamiento complejo y comenzar a investigar a toda edad en los museos de
cualquier índole. Creo que esto mejoraría la mirada que los estudiantes tienen
de la historia.
En lo referente al texto sobre
los manuales, de Gonzalo de Amézola, estoy a favor de la crítica que hace sobre
los textos, y aunque han pasado más de diez años de aquella reforma del 93, todavía
se puede observar que todo sigue igual. He podido apreciar en los manuales que
existen en la actualidad la falta de relación entre pasado y presente y la
manera disgregada que se hace de los temas, que aunque estuvieron históricamente
en estrecha relación, se muestran por separado, por ejemplo, en el genocidio provocado
por los españoles contra los pueblos americanos, se muestra como recortes, des
contextuados, lo que sucedía en Europa y
lo que sucedía en América, como si de repente, anterior a la invasión española
no había vida en estas tierras, ni cultura en América . También se nota que en
los manuales, se explica por ejemplo el tema, absolutismo y en dos páginas
continuas pasamos del siglo 15 al 17 y después volvemos a América otra vez en
el siglo 15. Con esta falta de compromiso de parte de las editoriales que solo
buscan comercializar sus manuales no hacemos otra cosa, más que pensar
realmente si en ese tiempo de la reforma educativa, tiempo político de la
cultura del vaciamiento del país, tanto económicamente como culturalmente, no tenía
razón de ser hacerse aquellas preguntas sobre ¿Qué razón hay para estudiar
historia?, ¿comprender el presente o evitarlo?, yo creo que esto sigue
haciéndose extensivo a este tiempo.
Ahora bien y esto es mi crítica a
Amézola, creo que el autor debería proponer soluciones, aunque mas no sea, para
comenzar el debate sobre quiénes y que manuales debemos hacer para estudiar en
las aulas latinoamericanas.
Mi propuesta es que estos
manuales los deberían hacer los profesores secundarios ya que son ellos los que
más conocen de las problemáticas de enseñanza, por estar en contacto con los
estudiantes diariamente y otra propuesta que hago es encontrar la manera que se
puedan pensar las redes sociales como una herramienta de explorar, y son
reiterativo en esto, la manera en que los museos del mundo se comuniquen a
través de Facebook o twitter.
La selección que nos exige la web,
nos mueve a proponer actividades donde se pueda valorar la calidad de la
información.
Darse cuenta de que las imágenes
son representaciones y no la realidad podrá ayudarnos a imaginar las fotos que
faltan en las muestras, las dejadas de lado, las omitidas.
Como profesor de historia está
muy bien la crítica pero es a veces más significativo si la crítica viene
acompañada de propuestas.
Mi propuesta es la creatividad de
los profesores y el compromiso, para ser creativos hay que saber observar y
para observar no solo tenemos los ojos, están también los otros sentidos, la
sensibilidad, el olfato, el propio oído.
Sobre los ojos podemos decir que
tienen un marco de visión determinado, pero a los ojos puedo ponerle lentes
para observar lo lejano, encontrar los detalles, mirar desde distintos ángulos,
mirar sin ser vistos.
Aquí va mi explicación del porqué,
el profesor debe estar inmerso en la filosofía, el arte y la creatividad, pues
porque el profesor puede plantearse lentes distintos para ayudar a mirar
objetos desde diferentes ángulos.
Puede enseñar a ver con una
mirada microscópica o de lupa: Gracias a estos lentes que tiene el microscopio
o la lupa se puede aumentar el tamaño de aquello que no es perceptible a simple
vista, (una firma en un antiguo tratado). De forma análoga, favorecer la mirada
microscópica es ayudar, guiar a otros, a ver detalles, aquellos que pasan inadvertidos,
pero que constituyen una parte importante de lo que los museos intentan
comunicar a través de las ideas, las experiencias, o los objetos.
Puede también enseñar con miradas
telescópicas, observar con mayor cercanía cosas que están lejos de nuestro
alcance y nuestra mirada, en el caso del museo, ayudar a otros, en este caso
estudiantes, a ver más allá de lo que vemos cotidianamente, es decir ayudar a
otros a construir significados que vayan más allá de lo obvio, lo cercano y
natural, partiendo de lo heredado para
poder interrogarlo y reconstruirlo.
El profesor en su creatividad
puede enseñarnos una mirada caleidoscópica, donde los espejos en su interior
hacen que podamos ver las bolillas coloridas y multiformes que contienen, al
formarse imágenes diferentes cada vez que los giramos. Del mismo modo construir
miradas de este tipo es favorecer la observación de lo mismo, pero desde
distintos puntos de vista, de forma que la superposición de diferentes imágenes
parciales nos permita construir una imagen más compleja, más rica que la que
teníamos sobre el tema.
El profesor puede enseñarnos a
tener una mirada fotográfica, esto nos permite pasar alternativamente de planos
de conjunto a planos de detalle, mediante el mecanismo del zoom. Una mirada más
amplia nos permite ver las partes principales de una escena y las relaciones
entre ellas (foto de los judíos deportados), luego podemos focalizar una
parte determinada para observarla con más
detalle. Partiendo de esta analogía el profesor en un museo nos puede ayudar
con esta mirada fotográfica a comprender lo particular, pero sin dejar de lado
el contexto y viceversa.
También el profesor puede
enseñarnos a mirar con miradas binoculares, nos referimos a mirar con los dos
ojos pero en el sentido de la frase popular “dos ojos ven más que uno”, tratando
de favorecer las miradas compartidas, aquellas que permiten descentrarse de la perspectiva de uno mismo, para mirar
también “a través de los ojos de los otros”.
Por último, nos puede el profesor
enseñar las miradas periscópicas, “son para mirar sin que nos vean” desde la
soledad, esto en el museo es ayudar al estudiante a sumergirse en la
experiencia individual de mirar. Es favorecer el espacio de privacidad que
necesita para conectarse con las ideas, experiencias y objetos exhibidos, para
que los cuestione, contemple, disfrute o interrogue.
En el texto de didáctica de la
historia y formación de la ciudadanía dicen los autores “Hay un consenso
general en algunas finalidades que la didáctica de la historia debe cumplir :
el binomio de la explicación /comprensión del mundo, la reflexión sobre la
actividad humana , la conciencia de la historicidad,……………..Pero, finalmente, el
profesor adoptara decisiones docentes dependiendo del enfoque historiográfico
que sostenga y de la coherente integración que realice con las necesidades
educativas”, yo coincido con los autores, para mí, el docente es el máximo responsable de que
esta comprensión del mundo, esta reflexión sobre la actividad humana y la
conciencia de la historicidad suceda en el sujeto. El profesor es el que pone
el cuerpo en el aula por lo tanto él debe elegir con que herramientas trabajar.
Yo sé que este ensayo tal vez sea
muy utópico, pero creo realmente que el profesor debe estar mucho más allá de
solo enseñar historia, él es el artífice de la abulia de los estudiantes o no,
del aburrimiento de los estudiantes o no. La creatividad para enfocar los temas
y para elegir las herramientas pasan por él, si como profesores fuimos
preparados en la creatividad, en la crítica, en los filosófico, en la reflexión
, pues bueno, potenciemos eso y si por el contrario fuimos preparados, en el
positivismo puro, en la memorización, en lo repetitivo, bueno opongámonos con
toda la fuerza, dejemos de ser cómplices y no solo critiquemos desde lo intelectual
años tras años reformas y sistemas educativas, pongámonos realmente a actuar y
debatir, mientras tanto actuemos en las aulas creativamente y con pensamiento
complejo.
Como una última afirmación de mi
postura hago una explicación, por si no fue comprendido el párrafo del cuento
de Gabriel García Márquez “Me alquilo para soñar” y el párrafo de Friedrich
Nietzsche del libro “el caminante y su sombra”, ambos creo desde mi punto de
vista, atraviesan este ensayo y diría más, las estructuras de ambos pensamientos,
deberían ser prioridad en las enseñanzas de los profesores de historia que yo
propongo, porque en ellos, esta lo filosófico, lo creativo, lo crítico, lo
complejo, la reflexión, lo que disparan, es ese realismo mágico lo que nos
permite encontrar dentro nuestro, la propia pasión y la libertad, es en síntesis
lo que anhelo ser como profesor de
historia.
“Podrás decir que soy un soñador,
pero no soy el único.
Espero algún día que se unan a mí,
y el mundo sea solo uno”.
Imagine (John Lennon)
Ernesto V Basile
Bibliografía
Amézola, G.
“Problemas y dilemas en la enseñanza de la historia reciente”, “La reforma
educativa Argentina, la enseñanza de la historia y la formación de ciudadanos
democráticos”.
Huerta, M. “¿Cómo
enseñamos historia en el nivel medio superior?”
Saab, J. “El
lugar del presente en la enseñanza de la historia”.
Sobejano, M y Torres Bravo, P.A, “Didáctica de la Historia y
formación de la ciudadanía”.
Camilloni, A. “Justificación de la didáctica”.
Pugliese, M.M. “los museos y las prácticas escolares”.
Morín, E. “Epistemología de la complejidad”.
Basile, E.V. “Pensamiento y Lenguaje”.
Márquez G.G, “Doce cuentos peregrinos. Me alquilo para
soñar.”
Nietzsche, F. “El caminante y su sombra” Bs. As. Gradifco.
Lennon, J. “Imagine”
Leva, A.M. “Educando valores” Bs.As. Lesa