viernes, 16 de mayo de 2014


 Aproximación a cuestiones de fundamento en la enseñanza de la Historia









“Nunca dijo su verdadero nombre, pues siempre la conocimos con el trabalenguas germánico que le inventaron los estudiantes latinos de Viena: Frau Frida. Apenas me la habían presentado cuando incurrí en la impertinencia feliz de preguntarle como había hecho para implantarse de tal modo en aquel mundo tan distante y distinto de sus riscos de vientos del Quinquío y ella me contesto con un golpe:- Me alquilo para soñar.”- Gabriel. G Márquez.


“Nuestros ensueños (cuando se desarrollan hasta el final) son enlaces simbólicos de escenas e imágenes, muy distintos a una narración literaria.
Modifican los acontecimientos, las circunstancias y las esperanzas de nuestra vida, con tal audacia y previsión poética que siempre nos asombran cuando los recordamos por la mañana. Derrochamos demasiado nuestro sentido artístico durante el sueño y por eso sentimos que nos falta cuando estamos despiertos.” Friedrich Nietzsche.



A toda época le corresponde un encuadre de referencia que actúa como la luz que orienta el pensamiento, que determina los conceptos e interpretaciones del mundo. Estos encuadres distintos nos dibujan un mapa y una manera de acercarnos a comprender como evoluciona la historia del pensamiento y a través de este como pensamos la historia  para enseñar y para aprender.
Estos mapas confeccionados en diferentes épocas suelen ser a mi entender, la condición que permitió y permite establecer los recortes de época, que han hecho los historiadores e investigadores y hacemos hoy otros historiadores e investigadores. Con ellos (los recortes), tratamos de comenzar una comprensión de la historia y de las ideas de cada época.
Dice el resumen de Lamoneda Huerta “Este trabajo presenta una reflexión, sobre lo que ha sido la enseñanza de historia, a partir del positivismo y la necesidad de reformar el tipo de docencia que la avala, proponiendo ciertos cambios sustentados en algunas teorías didácticas Europeas contemporáneas.”
En principio yo estoy de acuerdo con parte de este resumen, por ejemplo en lo referente a como ha sido la enseñanza de historia en el pasado a partir del positivismo y la necesidad de reformar el tipo de docencia que avala el mismo, donde no estoy de acuerdo es en la propuesta de hacer ciertos cambios basados en teorías didácticas europeas contemporáneas.
Me parece a mí que volver por enésima vez a intentar cambios y volvernos a basar en teorías didácticas europeas, es por lo menos un atraso en la construcción de un propio  pensamiento latinoamericano.
Ya en época de la enseñanza expositiva y repetitiva hemos detectado problemas y esas didácticas también eran importadas de los centros educativos hegemónicos europeos, pasamos ochenta años sin ningún tipo de mejora en cuanto a hacer nuestros propios recortes con nuestra propia mirada latinoamericanista. De hecho estoy convencido que yo no puedo analizar profundamente hechos historiográficos que suceden o han sucedido en una región europea, ya que me va a costar pensar ese análisis desde un pensamiento autóctono de construcción de muchos años que desconozco, como así tampoco creo, que un historiador Europeo o foráneo a Latinoamérica pueda hacer lo mismo, pues le faltara esa idiosincrasia autóctona y sin ella por lo menos a mi entender le será dificultoso tener una apreciación íntima de los hechos que se quiera esclarecer o investigar,  si podemos ver un  punto de vista distinto con el aval de nuestros pensamientos arraigados en las costumbres, cultura y ritos de nuestras propias geografías, tanto Europea como Americana. Por esto principalmente reniego de tomar formulas europeas para cambiar la manera de enseñar historia en América.
Digo esto sustentándolo en lo escrito en los primeros párrafos donde claramente  explico cuáles son los encuadres de referencia que orientan el pensamiento, el pensamiento en su construcción esta muchas veces atravesado por situaciones de poder, de egocentrismo, de odios y de avasallamientos culturales, entonces claramente me parece que mi posición debe ser distante de aceptar técnicas o teorías didácticas europeas.
Si estoy de acuerdo en que en la etapa adolescente hay una transición hacia formas más maduras de pensar y si estoy de acuerdo, con que hay dificultades en esta etapa de los estudiantes en comprender los conceptos de tiempo y espacio y la traba que ello crea.
Creo acertado por parte de la autora el diagnóstico de dificultad que tienen los estudiantes en aprehender conceptos, nociones sociales, ideologías etc., y también veo el desinterés por parte de los estudiantes en cuanto a los contenidos de los programas, pero a diferencia de Huerta, yo voy a dar un ejemplo de como contrarrestar esto, por ejemplo: con el compromiso del profesor, con la creatividad del profesor, con el muestreo continuo y diario de reconocer situaciones en  la antigüedad y en la actualidad, por ejemplo: En la época de la revolución industrial, un estado, en este caso Inglaterra, intervenía directamente facilitando créditos o rebajas de impuestos a los empresarios innovadores, esto traído al presente, es lo mismo que hoy el gobierno Argentino hace, con los subsidios a la energía a las empresas que exportan, ese ir y vuelta en el tiempo hace la comprensión de los estudiantes, otro ejemplo: en pleno auge del colonialismo España llevaba oro y plata de América a la península, pero en cambio de mejorar la calidad de vida de la sociedad española o de invertir en investigaciones de nuevas tecnologías, todas esas divisas, la malgastaban las clases hegemónicas, la corte , comprando artículos caros y suntuosos en Flandes, por lo tanto las divisas como entraban se iban, se perdían, a diferencia de Inglaterra que invertía su capital venido de las colonias en investigar y buscar nuevos recursos , de allí que encontraron el carbón y el hierro y así siguieron acumulando capital pues la balanza comercial, siguió favoreciéndolos. A esto se lo llama hoy en día invertir en la ciencia, en la educación, sustitución de importaciones, palabras tan conocidas en nuestros días en Latinoamérica. Estos modos de bajar o mostrar la información y constatarla con las situaciones políticas, sociales y económicas diarias, son las que los estudiantes pueden comprender y a partir de ello pensar en una sociedad actual más justa.
En otro orden de cosas y continuando  con el ensayo, tampoco estoy de acuerdo en que faltan recursos y materiales, me pregunto ¿con que mirada se ve esto? Muchas veces los recursos que decimos que faltan, se produce porque se hizo una mala programación de cuáles son los recursos que se necesitan y vuelvo aquí a poner un ejemplo, a los colegios de la provincia de Bs As. anualmente se mandan enormes cantidades de libros desde el ministerio de educación de la nación, esos libros nadie los pidió, pero se hacen, y están ahí, cientos de pesos gastados que después porque nadie los pidió o porque los directivos no saben qué hacer con ellos o porque nadie los quiere leer para saber sobre que tratan, quedan allí abandonados hasta que terminan yendo a la basura. La cuestión que allí están, soy uno de los estudiantes que pregunta en las escuelas si hay libros y me los han entregado sin problemas y hay pilas en la dirección, en las bibliotecas, ejemplo: ensayo sobre Malvinas en la Universidad (2012), Proyecto Construir el Futuro Cs Sociales 4to (2012), Estado, ciudadanía y conflictos (2011), Formación Ética, acción y libertad en la sociedad actual 2013, Formación Ética, debate e implementación en la escuela 2013, Alternativas de la Educación Moral 2013, Formación Ética, criterios didácticos y propuestas de enseñanza 2013, Derechos Humanos en la Educación 2013, Ciencias Sociales Los libros de 6to 2013, Ciencias sociales de 6to dinámica 2012, Construyendo la memoria colectiva 2014, etc., etc. Estos libros los conseguí gratuitamente en escuelas de mi barrio, había pilas, que a fin de año se venden como papel sin usar, me parece que aquí hay negligencia de quien los entrega, de quien los hace y de quien no los pide pero que tampoco los distribuye. Para que están los libros sino para leer, reflexionar, criticar, por eso me parece que también hay graves problemas en los estamentos de quienes deben por lo menos interiorizarse en estas cosas. De cualquier manera si los profesores fueran más comprometidos debería suceder esto por ejemplo, una visita al museo, es un recurso y quizás cueste menos que tirar cientos de libros que no se usaron pero nadie habla de los museos, es un recurso barato y seguramente bien organizado algo apasionante, investigativo algo donde podamos ver fuentes directas, primarias, donde se palpa la historia. Por eso digo lo de los profesores creativos, en tres años en un profesorado de historia y Cs sociales jamás he ido a un museo con algún profesor. Los museos son espacios para ejercer ciudadanía. Educar a los estudiantes como visitantes es ayudarlos a interactuar con el patrimonio y poner en acto el derecho a vivir ese ámbito como propio. También y de esto se trata, habilitar la conexión con voces pasadas y presentes, para poder pensarse con libertad e imaginar y explorar futuros deseados.
La riqueza del trabajo en museos puede abordarse desde un área de contenidos, desde un trabajo integrado de diferentes áreas o desde una propuesta que involucre a toda la institución. En este caso hago la critica a todos los autores porque ninguno hablo sobre los museos, el museo tiene el pasado detenido donde podemos abordarlo, reflexionarlo y transformarlo con nuevas miradas. Esto creo le corresponde al diseño, a los programas pero por sobre todo a los profesores.
La educación ha asumido diferentes formas según los fines. En diferentes sistemas educativos organizados en el trascurso de la historia aparecen diferentes formas de persuasión, modalidades de adoctrinamiento, con frecuencia el logro de los fines ha primado sobre la ética de los medios pedagógicos, cuando esto pasa es porque una ideología de la eficacia privilegia los resultados sobre la libertad del sujeto. Dice Camilloni A. “Si creyéramos que toda forma de influencia sobre las personas, independientemente de las posibilidades que ellos otorguen al despliegue de disposiciones personales y del respeto a su libertad, pueden ser consideradas modalidades legitimas de educación, entonces podríamos afirmar que la didáctica no es necesaria”.
“Las tradiciones parecen haber logrado consagrar en la actualidad, la necesidad de que ciertos contenidos sean aprendidos en instituciones escolares, en edades determinadas por lo que se podría pensar que los componentes fundamentales de los programas de formación en uso pueden sostenerse en el tiempo. Si pensáramos que las cuestiones básicas ya han sido resueltas y que no es imprescindible someter a crítica constante los principios teóricos y prácticos que los sustentan,  entonces la didáctica no seria necesaria”.
Aquí hago hincapié en estos postulados de Alicia Camilloni, porque me parece que como profesores debemos valorar la herramienta museos y presentarlos como eso, una herramienta más, pero con un poder de curiosidad y pasión hacia la investigación, donde los estudiantes pueden vivenciar las problemáticas de las diferentes etapas históricas, donde pueden libremente acercarse a fuentes primarias donde encontraran la manera de interactuar entre pasado y presente.
Es aquí donde me parece que el profesor de historia no debe y no puede quedarse solamente en ser profesor de historia como materia, como asignatura que únicamente abarque hechos históricos, me parece que el profesor de historia debe amalgamar Filosofía, Arte, Geografía, Historia, Sociología y no quedarse en el simple hecho militarista, sobre tal o cual batalla. La Historia ocurre en una geografía, en un territorio, la geografía tiene un paisaje con montañas y llanuras y en esas montañas y llanuras hay personas, hombres y mujeres, animales y árboles que les dan contexto a una sociedad. No debemos separar las materias  y menos apartar un objeto de su entorno, aislar un objeto con respecto al observador que lo observa es reducir la mirada es querer evitar lo complejo, lo problemático y la historia es compleja, problemática y eso es lo interesante. Una foto en la Alemania de postguerra mostraba una fila de judíos deportados, caminando en hilera en una acera de dos en dos con sus pocas cosas en las manos, vigilados por la SS alemana, durante cuarenta años esta foto se vio en miles de diarios y manuales escolares del mundo, siempre fue la misma foto. Hace unos pocos años, no más de cinco, la foto se pudo ver sin recorte, se amplió con todo su entorno, entonces se vio que aparte de los Judíos caminando contra la pared y las SS vigilándolos, había en la calle y en la vereda de enfrente cientos de vecino, ciudadanos alemanes apoyando la medida de expulsión y en algunos casos sin actuar, solo mirando a quienes hasta esa noche (noche de los cristales rotos) habían sido sus vecinos, quizás sus amigo o parientes. La foto ampliada mostró otra realidad que se ocultó cuarenta años. ¿que fue realmente lo que llevo a vecinos a expulsar a otros vecinos?, hay ahí otra mirada, el pueblo alemán fue cómplice de la locura Hitleriana.
Esta foto sin recorte estuvo en los museos a pocos años de terminar la guerra, quiero decir con esto que si no vamos a los museos y no vemos todo desde una óptica más amplia, desde las fuentes primarias nos perdemos la crítica y por sobre todo, nos perdemos la reflexión.
Podemos construir miradores y desde las alturas podemos contemplar lo que ocurre. Podemos establecer puntos de vista limitados y frágiles. El conocimiento sociológico, antropológico, histórico o cualquier otro deben buscar un punto de vista, es un requisito absoluto que diferencia el modo de pensamiento simple, que piensa que el pensamiento es reflejo, con el modo de conocimiento complejo que es auto observable y crítico del observador sobre sí mismo. Esto es lo que yo propongo, un pensamiento complejo y comenzar a investigar a toda edad en los museos de cualquier índole. Creo que esto mejoraría la mirada que los estudiantes tienen de la historia.
En lo referente al texto sobre los manuales, de Gonzalo de Amézola, estoy a favor de la crítica que hace sobre los textos, y aunque han pasado más de diez años de aquella reforma del 93, todavía se puede observar que todo sigue igual. He podido apreciar en los manuales que existen en la actualidad la falta de relación entre pasado y presente y la manera disgregada que se hace de los temas, que aunque estuvieron históricamente en estrecha relación, se muestran por separado, por ejemplo, en el genocidio provocado por los españoles contra los pueblos americanos, se muestra como recortes, des contextuados,  lo que sucedía en Europa y lo que sucedía en América, como si de repente, anterior a la invasión española no había vida en estas tierras, ni cultura en América . También se nota que en los manuales, se explica por ejemplo el tema, absolutismo y en dos páginas continuas pasamos del siglo 15 al 17 y después volvemos a América otra vez en el siglo 15. Con esta falta de compromiso de parte de las editoriales que solo buscan comercializar sus manuales no hacemos otra cosa, más que pensar realmente si en ese tiempo de la reforma educativa, tiempo político de la cultura del vaciamiento del país, tanto económicamente como culturalmente, no tenía razón de ser hacerse aquellas preguntas sobre ¿Qué razón hay para estudiar historia?, ¿comprender el presente o evitarlo?, yo creo que esto sigue haciéndose extensivo a este tiempo.
Ahora bien y esto es mi crítica a Amézola, creo que el autor debería proponer soluciones, aunque mas no sea, para comenzar el debate sobre quiénes y que manuales debemos hacer para estudiar en las aulas latinoamericanas.
Mi propuesta es que estos manuales los deberían hacer los profesores secundarios ya que son ellos los que más conocen de las problemáticas de enseñanza, por estar en contacto con los estudiantes diariamente y otra propuesta que hago es encontrar la manera que se puedan pensar las redes sociales como una herramienta de explorar, y son reiterativo en esto, la manera en que los museos del mundo se comuniquen a través de Facebook o twitter.
La selección que nos exige la web, nos mueve a proponer actividades donde se pueda valorar la calidad de la información.
Darse cuenta de que las imágenes son representaciones y no la realidad podrá ayudarnos a imaginar las fotos que faltan en las muestras, las dejadas de lado, las omitidas.
Como profesor de historia está muy bien la crítica pero es a veces más significativo si la crítica viene acompañada de propuestas.
Mi propuesta es la creatividad de los profesores y el compromiso, para ser creativos hay que saber observar y para observar no solo tenemos los ojos, están también los otros sentidos, la sensibilidad, el olfato, el propio oído.
Sobre los ojos podemos decir que tienen un marco de visión determinado, pero a los ojos puedo ponerle lentes para observar lo lejano, encontrar los detalles, mirar desde distintos ángulos, mirar sin ser vistos.
Aquí va mi explicación del porqué, el profesor debe estar inmerso en la filosofía, el arte y la creatividad, pues porque el profesor puede plantearse lentes distintos para ayudar a mirar objetos desde diferentes ángulos.
Puede enseñar a ver con una mirada microscópica o de lupa: Gracias a estos lentes que tiene el microscopio o la lupa se puede aumentar el tamaño de aquello que no es perceptible a simple vista, (una firma en un antiguo tratado). De forma análoga, favorecer la mirada microscópica es ayudar, guiar a otros, a ver detalles, aquellos que pasan inadvertidos, pero que constituyen una parte importante de lo que los museos intentan comunicar a través de las ideas, las experiencias, o los objetos.
Puede también enseñar con miradas telescópicas, observar con mayor cercanía cosas que están lejos de nuestro alcance y nuestra mirada, en el caso del museo, ayudar a otros, en este caso estudiantes, a ver más allá de lo que vemos cotidianamente, es decir ayudar a otros a construir significados que vayan más allá de lo obvio, lo cercano y natural, partiendo de lo heredado  para poder interrogarlo y reconstruirlo.
El profesor en su creatividad puede enseñarnos una mirada caleidoscópica, donde los espejos en su interior hacen que podamos ver las bolillas coloridas y multiformes que contienen, al formarse imágenes diferentes cada vez que los giramos. Del mismo modo construir miradas de este tipo es favorecer la observación de lo mismo, pero desde distintos puntos de vista, de forma que la superposición de diferentes imágenes parciales nos permita construir una imagen más compleja, más rica que la que teníamos sobre el tema.
El profesor puede enseñarnos a tener una mirada fotográfica, esto nos permite pasar alternativamente de planos de conjunto a planos de detalle, mediante el mecanismo del zoom. Una mirada más amplia nos permite ver las partes principales de una escena y las relaciones entre ellas (foto de los judíos deportados), luego podemos focalizar una parte  determinada para observarla con más detalle. Partiendo de esta analogía el profesor en un museo nos puede ayudar con esta mirada fotográfica a comprender lo particular, pero sin dejar de lado el contexto y viceversa.
También el profesor puede enseñarnos a mirar con miradas binoculares, nos referimos a mirar con los dos ojos pero en el sentido de la frase popular “dos ojos ven más que uno”, tratando de favorecer las miradas compartidas, aquellas que permiten descentrarse  de la perspectiva de uno mismo, para mirar también “a través de los ojos de los otros”.
Por último, nos puede el profesor enseñar las miradas periscópicas, “son para mirar sin que nos vean” desde la soledad, esto en el museo es ayudar al estudiante a sumergirse en la experiencia individual de mirar. Es favorecer el espacio de privacidad que necesita para conectarse con las ideas, experiencias y objetos exhibidos, para que los cuestione, contemple, disfrute o interrogue.
En el texto de didáctica de la historia y formación de la ciudadanía dicen los autores “Hay un consenso general en algunas finalidades que la didáctica de la historia debe cumplir : el binomio de la explicación /comprensión del mundo, la reflexión sobre la actividad humana , la conciencia de la historicidad,……………..Pero, finalmente, el profesor adoptara decisiones docentes dependiendo del enfoque historiográfico que sostenga y de la coherente integración que realice con las necesidades educativas”, yo coincido con los autores, para mí,  el docente es el máximo responsable de que esta comprensión del mundo, esta reflexión sobre la actividad humana y la conciencia de la historicidad suceda en el sujeto. El profesor es el que pone el cuerpo en el aula por lo tanto él debe elegir con que herramientas trabajar.
Yo sé que este ensayo tal vez sea muy utópico, pero creo realmente que el profesor debe estar mucho más allá de solo enseñar historia, él es el artífice de la abulia de los estudiantes o no, del aburrimiento de los estudiantes o no. La creatividad para enfocar los temas y para elegir las herramientas pasan por él, si como profesores fuimos preparados en la creatividad, en la crítica, en los filosófico, en la reflexión , pues bueno, potenciemos eso y si por el contrario fuimos preparados, en el positivismo puro, en la memorización, en lo repetitivo, bueno opongámonos con toda la fuerza, dejemos de ser cómplices y no solo critiquemos desde lo intelectual años tras años reformas y sistemas educativas, pongámonos realmente a actuar y debatir, mientras tanto actuemos en las aulas creativamente y con pensamiento complejo.


Como una última afirmación de mi postura hago una explicación, por si no fue comprendido el párrafo del cuento de Gabriel García Márquez “Me alquilo para soñar” y el párrafo de Friedrich Nietzsche del libro “el caminante y su sombra”, ambos creo desde mi punto de vista, atraviesan este ensayo y diría más, las estructuras de ambos pensamientos, deberían ser prioridad en las enseñanzas de los profesores de historia que yo propongo, porque en ellos, esta lo filosófico, lo creativo, lo crítico, lo complejo, la reflexión, lo que disparan, es ese realismo mágico lo que nos permite encontrar dentro nuestro, la propia pasión y la libertad, es en síntesis lo que anhelo ser  como profesor de historia.




“Podrás decir que soy un soñador,
pero no soy el único.
Espero algún día que se unan a mí,
y el mundo sea solo uno”.

                   Imagine                  (John Lennon)



Ernesto V Basile



Bibliografía





Amézola, G. “Problemas y dilemas en la enseñanza de la historia reciente”, “La reforma educativa Argentina, la enseñanza de la historia y la formación de ciudadanos democráticos”.
Huerta, M. “¿Cómo enseñamos historia en el nivel medio superior?”
Saab, J. “El lugar del presente en la enseñanza de la historia”.
Sobejano, M y Torres Bravo, P.A, “Didáctica de la Historia y formación de la ciudadanía”.
Camilloni, A. “Justificación de la didáctica”.
Pugliese, M.M. “los museos y las prácticas escolares”.
Morín, E. “Epistemología de la complejidad”.
Basile, E.V. “Pensamiento y Lenguaje”.
Márquez G.G, “Doce cuentos peregrinos. Me alquilo para soñar.”
Nietzsche, F. “El caminante y su sombra” Bs. As. Gradifco.
Lennon, J. “Imagine”

Leva, A.M. “Educando valores” Bs.As. Lesa